TRABAJO PEDAGÓGICO EN LA ESCUELA WALDORF JACARANDA

Este documento es para aquellas familias que buscan una información más detallada sobre el trabajo que realizamos diariamente en la Escuela Waldorf Jacaranda.

GRUPO INFANTIL

DE 3 A 6 AÑOS

Comienzo de la mañana:

Antes de la llegada de los niños, la maestra se prepara, deja sus problemas y preocupaciones fuera de la escuela y se concentra en comenzar una mañana nueva con sus alumnos, siendo el mejor ejemplo a seguir. También revisa que todo está limpio y preparado para el comienzo.

Hay niños que pueden empezar a llegar desde las 7:00 de la mañana, son los madrugadores. Hasta que llegan la mayoría de los alumnos, a las 9:00, los niños pueden dormir, desayunar, ayudar a la maestra a preparar lo que sea necesario, mirar cuentos de imágenes, hacer puzles, contar ellos un cuento o historia a la maestra o jugar.

La actividad:

A las 9:00 ya está la actividad de la mañana preparada, siempre será una actividad de concentración, pero práctica y manual. Las actividades pueden ser muy variadas: dibujo libre con ceras, modelado de cera de abeja, masa de sal o arcilla, costura, horticultura, carpintería, amasar y cocinar pan, pintura de acuarela, decorados variados con lanas y fieltros o manualidades variadas relacionadas con las unidades didácticas que en cada época se trabajan.

Dependiendo de la dificultad de la actividad que se vaya a realizar, la maestra ha tenido la previsión de organizar el trabajo. Por ejemplo, si van a coser enanitos de otoño con fieltro, la maestra tiene que poder atender de dos en dos este trabajo y los demás podrán hacer otro tipo de actividad más autónoma que no requiera tanta atención de ella o que los alumnos mayores sean capaces de ayudar a los más pequeños en dicha tarea.

La actividad a veces es la misma para todos y a veces es específica para los niños y niñas de 5 y 6 años, preparando algo distinto para los demás. Es importante que la actividad sea adecuada al momento madurativo de cada niño para que siempre sean ellos quienes realizan el trabajo y no el adulto.

En este momento de la actividad, se busca trabajar la concentración, el desarrollo muscular de las manos, la motricidad fina, la creatividad, la autonomía, la resolución de pequeñas dificultades que se puedan encontrar en la tarea, la autovaloración de su trabajo, la ayuda al amigo, etc.

La actividad no es obligatoria, los niños deciden libremente si participar o no, pues buscamos que sean ellos quienes tengan la motivación propia de aprender, que no sea una obligación sino un disfrute. Por ello la presentación de las actividades y ejemplo de la maestra es tan importante, porque ha de captar la motivación natural propia del niño.

Si un niño decide jugar en vez de participar en la actividad, es posible que lo necesite, así que puede hacerlo siempre respetando a aquellos que trabajan en la mesa. Tendrá que jugar a juegos tranquilos y más bien silenciosos.

Juego libre en el aula:

El juego libre comienza cuando cada niño termina la actividad o cuando lo necesita. ¿Qué significa juego libre? Significa que el adulto no interviene en la creación del juego, no propone ni guía, simplemente media y ayuda en los conflictos que puedan surgir.

Lo que sí hace la maestra es acompañar en los proyectos de juego más complejos en los que el alumno pide la colaboración o poder usar un material más delicado. Esto último ocurre por ejemplo cuando un grupo de niños o un niño en particular prepara una historia con su teatrillo; en estas situaciones la maestra le puede ofrecer personajes o materiales que de normal están guardados por ser más delicados. Ayuda a que los amigos vayan dejando sus juegos y crea el ambiente para escuchar esta historia todos juntos. También ayuda a poner disfraces si no pueden o terminar de construir una guarida si justo hay algo que no consiguen hacer después de haberlo intentado.

En este momento de juego libre es normal que el sonido de la clase aumente y que haya desorden con los juguetes, pero siempre está dentro de un límite controlado.

Buscamos que en este momento de la mañana trabajen competencias sociales, es donde mayor trabajo se hace en la gestión emocional, resolución de conflictos, búsqueda del propio límite y el límite del otro, comunicación, respeto, escucha, cuidado al otro… pero también es el momento de la expresión creativa en representación, creación e invención de juegos tranquilos, es el momento del juego simbólico tan necesario en estas edades, donde aprenden de manera imitativa y jugando las tareas y trabajos de la vida real.

Recoger:

Depende del día, de cómo esté el aula de desordenada o de lo largo o corto que será el corro de la mañana, entre las 10:15 o 10:30 comenzamos a recoger y limpiar el aula. Debemos dejarla muy brillante y preparada para compartir el corro de la mañana y el desayuno.

Buscamos un ambiente de equipo a la hora de recoger, cantamos canciones mientras recogemos y lo hacemos con especial cuidado. Es importante el respeto y cuidado a los materiales, por eso, es importante el momento de recoger pues se pone mayor atención a que todo quede bien colocado, a que no se haya roto nada y que quede preparado para el día siguiente poder utilizarlo de nuevo.

Hay veces que algunos niños no quieren recoger porque no les gusta o porque dejar de jugar y cambiar de actividad les cuesta un poco más. En estas ocasiones, suele haber consecuencias coherentes y positivas, sin intención de castigar o culpar, con intención de concienciar de la importancia de colaborar todos, de modo que las consecuencias en este caso suelen ser de ayuda a la maestra en las tareas durante el momento de salir al jardín; en la limpieza de los cuencos del desayuno, barrer el aula para prepararla para el cuento, limpiar la mesa, rastrillar hojas en el jardín, etc.

Es un momento en el que mayores enseñan a pequeños, donde hacen equipos para encargarse de diferentes clases de juguetes, la maestra observa la capacidad de clasificación, la memoria, la destreza y delicadeza a la hora de recoger telas, vestir muñecos o guardar caracoles…

Cuando todo está recogido y limpio, van saliendo al pasillo para ir al baño y prepararse para el corro de la mañana.

Baño y transición para el corro:

Este es un momento de transición a la calma y en el que trabajar con más concentración la autonomía y la higiene. La puerta siempre se mantiene abierta para que los niños vayan al aseo cuando lo necesitan, pero en este momento todos intentan ir al baño y se lavan las manos con jabón. En estas transiciones, también se fomenta la ayuda de mayores a pequeños con el jabón, con el botón de los pantalones o lo que pueda surgir.

Cada uno tiene su sitio en el pasillo así que cuando van terminando se sientan y esperan a que todos estén preparados. La maestra suele esperar hasta que se producen unos segundos de silencio y calma para llamar al comienzo del corro.

Corro:

El corro no es obligatorio, los niños pueden elegir no participar, entonces esperan sentados hasta que se termina y la maestra les llama para el desayuno.

El corro comienza cuando la maestra va llamando a los niños y se van dando de las manos, juntos pasan al interior del aula donde está todo limpio y ordenado. A veces, (depende del corro y del grupo de alumnos), para crear un ambiente más mágico, se enciende una velita que llama a las hadas de las llamas para que acompañen en el corro. (Con la vela se trabaja la concentración, la atención, el cuidado, la sana relación con el fuego, la motricidad fina para encenderla y el control respiratorio y posición vocal para apagarla).

El corro es una composición de poemas, canciones y narraciones acompañadas de movimientos corporales. Esta composición siempre tiene relación con la época del año en la que nos encontramos para que vivencien el paso del tiempo relacionándolo con los colores, los cambios y los procesos de la naturaleza que tienen a su alrededor. Comenzamos dándolos buenos días, continúa con la historia que corresponda y finaliza con el deseo de tener un buen lunes, martes… el que corresponda.

En este momento se trabaja el lenguaje, el vocabulario, el ritmo, la motricidad fina y gruesa, la representación corporal, el canto, la memoria, la temporalización, los procesos de la naturaleza, la concentración y atención, el trabajo en grupo y la vivencia de la alegría que esconde el compartir esta composición en grupo, colaborando todos.

Desayuno:

Alrededor de las 11:00 o un poco más, después del corro, se recuerda a los niños que beban agua y se van sentando a la mesa para desayunar todos juntos.

El desayuno suele ser fruta, excepto miércoles y jueves o viernes. Los miércoles, cuando es posible y hay familiares voluntarios vamos a la playa de 9:00 a 12:00 y es por eso que bien tomamos picnic en la playa o bien desayunamos tortitas o galletas en la escuela. Los jueves o viernes desayunamos el pan que miércoles o jueves (depende si hay playa o no), hemos amasado y cocido en el horno.

Buscamos que el momento del desayuno sea un momento de compartir, por lo que la fruta que cada niño trae, se coloca en un bol común y ahí se convierte en algo para todos, al igual que con las galletas y el pan.

La maestra reparte el desayuno uno por uno mientras un encargado reparte servilletas y también puede haber ayudantes de repartir el bol del desayuno. Cuando todos en la mesa están servidos y sentados, es cuando la maestra hace un juego de dedos y se dan las gracias a la naturaleza, a los panaderos o a los pasteleros por ese desayuno y es entonces cuando todos pueden empezar a desayunar.

En este momento, se trabaja la calma al masticar y comer y, sobre todo, la expresión oral. La maestra pregunta quienes tienen historias para contar y levantando la mano, respetando el turno de palabra, respetando el hablar sin comida en la boca y escuchando al compañero, los niños comparten historias reales o inventadas con todos. De esta manera, la maestra va observando la expresión oral, el vocabulario, la coherencia o no en la cronología de las historias, la pronunciación, la capacidad de escucha y la capacidad de espera, entre otras observaciones.

Jardín:

Después del desayuno, sobre las 11:30 aproximadamente, los niños se preparan para salir al jardín acordándose de beber agua e ir al baño antes de salir, poniéndose la ropa necesaria dependiendo del tiempo y ayudando a quienes todavía no saben ponerse zapatos o abrigos.

Cuando todos están preparados se sale al jardín donde pueden jugar libremente hasta las 12:45 aproximadamente.

En este momento los niños trabajan la gestión social en los juegos de grupo, al igual que en el juego de aula hay mucho trabajo de educación emocional y gestión de conflictos. Trabajan la motricidad gruesa como equilibrios, saltos y carreras con los columpios y materiales del jardín. También tienen materiales como troncos, tablas, piñas, piedras, cuerdas, ruedas, cubos y palas con los que crear y construir lo que su imaginación les dicte.

Entrada y transición al cuento:

Alrededor de las 12:35 las maestras van avisando del final de la hora del jardín llamando a recoger los cubos y palas, dando tiempo para que terminen sus juegos y vayan aceptando el final de la hora de jardín.

Van entrando al pasillo donde poco a poco se van preparando: cambian su ropa si se ha mojado, cambian sus zapatos por los del aula, lavan sus manos, van al aseo, ayudan a quienes lo necesitan y esperan cada uno en su sitio hasta que se consiguen unos segundos de silencio y calma necesarios para que lleguen los personajes del cuento.

Cuento:

El momento del cuento es muy importante en el trabajo pedagógico de modo que se trata con tal importancia. Al igual que el resto de actividades, no es obligatorio, pueden decidir esperar fuera a que termine. Buscamos que sea la voluntad del niño la que le lleve al aprendizaje, no la obligación o norma del adulto.

El cuento suele tener relación con la época del año y unidad didáctica que estemos trabajando. Se cuenta el mismo cuento durante dos o tres semanas. ¿Por qué? Porque el niño no se aburre, porque cada vez vivencia la historia desde su interior, consigue representar todas las escenas en su mente y al final es capaz de relatar por sí mismo la historia. Normalmente, la primera semana se narra, la segunda se representa con personajes y la tercera, lo representa un niño de 5 o 6 años cada día y si está maduro, puede incluso narrarlo frente a los compañeros.

Los cuentos en este momento son sin imágenes, solo se escucha la voz de la maestra y se ven los movimientos de los personajes en caso de que haya representación. Esto es así para que puedan estar totalmente concentrados en sus propias representaciones mentales, únicas y personales.

Este momento de cuento tiene su orden, los niños están sentados en sus sillas, previamente colocadas por ellos o la maestra (antes de salir al jardín), se canta una canción o se recita un poema para llamar a las hadas, gnomos y enanos escondidos en la escuela para que vengan a escuchar el cuento; esto lo hacemos para preparar la mente para escuchar, profundizar en la calma después de la agitación y movimiento del jardín, y estar preparados para la concentración. Entonces comienza el cuento y cuando termina, sin aplausos, sin palabras, sin preguntas, nos despedimos del cuento con alguna canción o poema.

Cuando el cuento termina, es el momento de despedir la mañana, de modo que la maestra entrega los trabajos si los hay y suele dar una avellana o una pasa a cada niño agradeciéndole el día de hoy. Es una manera de cerrar toda la mañana con cariño, aunque la maestra haya tenido que poner muchos límites, pero es importante que los niños vayan tranquilos a casa sabiendo que su maestra está bien con ellos y que al día siguiente les espera de nuevo como un nuevo día y nuevas oportunidades de aprender y hacerlo mejor.

Comida:

A la 13:20 aproximadamente los niños llevan sus sillas alrededor de la mesa y se preparan para comer. Ya es un momento más distendido, se les recuerda beber agua antes de sentarse a la mesa y comienza la rutina de los ayudantes de la cocinera de repartir servilletas, cubiertos y cuencos.

Al igual que en el momento del desayuno, los niños pueden compartir sus historias reales o inventadas con todos, trabajando todas las capacidades y habilidades que ello conlleva, pero además sumamos el trabajo de alimentación y nutrición.

Es muy importante en nuestro proyecto pedagógico que los alumnos tengan conciencia de la procedencia de los alimentos, que valoren a las personas que cocinan para nosotros y que aprendan a comer de todo, guste o no guste, de una manera natural y flexible.

Recogida y a casa:

A medida que los niños van terminando, recogen sus cuencos y servilletas y salen al pasillo donde cogen se preparan para ir a casa. Se ponen sus zapatos, se lavan los dientes, la cara, se peinan y se ponen su ropa de abrigo si es necesario.

Los mayores, como siempre son encargados de ayudar a quienes lo necesitan y la maestra, en este momento también ayudan, aunque sepa que los niños pueden hacerlo solos pues al ser el final de la mañana, suelen estar cansados, más sensibles y suelen necesitar más mimos y cuidados de contacto.

A veces, si se han preparado rápido y queda tiempo, pueden jugar a algunos juegos de estar sentados como la zapatilla por detrás, casita casita quien dentro habita, o algunos juegos que se inventan y son relativamente tranquilos y ordenados.

Finalmente van llegando las familias a recoger a los niños, es importante que lleguen con la conciencia de que van a recoger a sus hijos, no a hablar con la maestra. En el momento de la recogida, los niños están deseando de ser recibidos por sus padres, no es el momento de hablar con la maestra, mucho menos hablar del niño delante de él. Por eso se pide a las familias que respeten este momento sabiendo que todo se puede tratar por teléfono si es algo del día que ha ocurrido, por email y en las tutorías para que la comunicación sea cercana y continua, pero al tiempo que es respetuosa para los niños.

Siesta y actividad libre:

A las 14:00 ya las familias están llegando a recoger a los niños, de modo que una de las maestras, va con los niños que se quedan por la tarde a la zona de descanso. No es obligatorio dormir, pero sí estar en silencio, tumbados y tranquilos al menos, treinta minutos aproximadamente. Este momento de siesta es muy necesario después de la intensidad de la mañana, un parar antes de comenzar la rutina de la tarde.

Los tiempos de siesta, son flexibles y se tiene muy en cuenta la postura de la familia, que es quien sabe la rutina que le espera al niño durante la tarde y las horas de sueño que necesita.

Cuando se van despertando, la actividad es libre, pueden dibujar, coser, salir al jardín, trabajar con los puzles, mirar los cuentos de imágenes, modelar, etc. Depende mucho del niño y de su momento.

A las 15:00 o a las 16:00 llegan las familias a recoger a los niños y así finaliza la jornada en esta escuela.