La Escuela

La Escuela Waldorf Jacaranda es un lugar, es un equipo, son principios educativos y es familia escolar.

Nuestro objetivo es apoyar al desarrollo individual y único de cada ser, a fin de crear seres humanos sanos, críticos, respetuosos, responsables y fundamentalmente libres, capaces de diseñar su propio destino y de mejorar la sociedad en la que participan.

Conoce nuestra escuela

Algunos principios en el trabajo educativo

Nuestra forma de trabajo se adapta a cada niño, a sus emociones y equilibrio puesto que acompaña las capacidades, habilidades y destrezas propias y únicas de cada individuo y respeta su particular evolución, despertando así en el alumno seguridad en sí mismo y
sentido de participación y responsabilidad social.

Es por ello que el alumno es en todo momento el CENTRO del currículo. Se apuesta por sembrar en la escuela, de forma respetuosa con el desarrollo del futuro hombre, las semillas de la innovación, trabajando de forma artística la creatividad inherente a todo ser humano.

  • Ser Ejemplo: los niños ven más allá de lo aparente, no les puedes engañar. De modo que hemos de trabajar para ser los mejores ejemplos a seguir como seres humanos.
  • Amor
  • Ambiente Amable: un ambiente de colores suaves, silencioso, limpio y ordenado.
  • Escucha Activa: los niños tienen derecho a ser escuchados cuando el momento es el adecuado.
  • Límites Claros
  • Ritmo: un aspecto fundamental para el correcto y sano desarrollo del niño es la vivencia del ritmo en todo cuanto le acontece.

Descubre nuestra escuela. Dale al play y realiza un recorrido virtual que nunca olvidarás.

El centro a través de fotografías

Te mostramos nuestra escuela en imágenes

Opiniones personales

Como no hay nada mejor que conocer la escuela por boca de quién vive el día a día, os dejamos la experiencia de una madre y también de una niña que estuvo con nosotros hasta hace muy poco:

Desde el punto de vista de una Madre

«La experiencia en la escuela Waldorf fue muy buena, para ella y para nosotros. Antes fue a otra guardería normal pero no le gustó, después de una semana me dijo que no quería ir más, que allí los niños lloraban mucho y que ella se ponía muy triste. Tenía 2 años y 8 meses. Luego la llevamos a la Waldorf y nunca nos dijo nada similar, nunca dijo que no quisiera ir a la escuela.
A los 6 comenzó en una escuela normal, pública. Le llamaban la atención los gritos, algunas faltas de respeto y a veces el mal humor de los alumnos y los profes, pero hablaba con ella de lo difícil que era ser maestro y que cada uno hacía lo que podía, tanto alumnos como directores como profes, y creo que lo gestionamos bien. A veces echaba de menos su escuela anterior, unos días más que otros, pero enseguida hizo amigos y la transición fue bien. A los cuatro meses ya leía fluidamente y ahora sigue siendo una gran lectora.
Todos estos años ha sacado muy buenas notas y sus maestros me siguen comentando que es una niña respetuosa y consciente del otro.»

Lo que dicen nuestros alumn@s

«Lo que más recuerdo de mi escuelita era que nos respetábamos todos: los niños a los profes, los profes a los niños y los niños entre nosotros. Cuando pasé a 1º noté mucho el cambio, los compañeros nos insultábamos mutuamente, supuestamente «de broma», los profesores gritaban y castigaban mucho, pero les entiendo, porque los niños tenían una gran necesidad de llamar la atención y era a veces difícil de aguantar.
En Waldorf sentía confianza, no sentía que nadie fuera inferior ni superior. Nadie criticaba mi forma de ser ni mi aspecto.»

Contacto

Tanto si buscas información para matricular a tus peques, como si te interesa alguna actividad, escríbenos y te contactaremos al a brevedad.